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Conociendo mi país, turismo interno de República Dominicana: Salinas Baní: ¡Un paraíso de tierrita!

 



 
Este paraíso pequeño ha pasado a formar parte de mis aventuras en el interior de mi tierra, República Dominicana. Me gusto mucho el paisaje que pude descubrir en medio de un pueblo tan lleno de amabilidad y alegría. El amanecer es precioso, se escuchan las gaviotas con un suave sonido y se respira un aire tan puro y limpio que es imposible de describir tal sensación.

 



 
Baní es la capital y cabecera de la provincia Peravia en República Dominicana. Baní fue fundado el 3 de marzo de 1764 por el español Manuel de Azlor y Urries. En 1767 fue oficializada su condición de villa.
Lo mejor es levantarse, comenzar un nuevo día en Salinas y agradecer a Dios por toda la belleza que nos ha dado, tomar un buen café y después salir con una mochila y aventurarse hasta llegar al “El Derrumbao” o si prefieres ir en bote y llegar hasta esta piscina natural.
 

  
Baní, ciudad de los poetas, lleva ese nombre en honor al cacique de mismo nombre, subalterno de Caonabo de quien se dice que tenía una preclara inteligencia. Juan de Castellanos al referirse a él, comenta: “Baní, varón astuto Capitán General de toda la tierra de Caonabo.” En taíno, Baní significa abundancia de agua.  
  
Caminar en esta playa, mirando el paisaje, reflexionando en el amor de Dios, ha sido una de las experiencias más maravillosas de mi vida.
 
También que no se podía quedar atrás es la comida, puedes optar por un pescado frito, una langosta o una deliciosa paella de mariscos dominicana.





La tranquilidad de este puerto nos inspira a leer, reflexionar en el amor de Dios para nosotros, en relajarnos y en tantas cosas positivas que no acabaría hoy de contarlas.
 
Las Salinas son un banco de sal donde se extraen y preparan para su distribución.  


 




 
En el 2005 fue nombrada "Capital del Mango". También es llamada la ciudad de las mujeres bellas y de los hombres honestos y trabajadores, cuna de los jóvenes emprendedores de una sociedad que se marchita, pero que volverá a florecer con el paso del tiempo.

Salinas, Baní: ¡Un paraíso de tierrita!, no te pierdas visitar este pueblecito, es encantador, la comida es excelente, las personas trabajadoras, amables y alegres. Playas increíbles en donde se puede practicar Windsurf, reflexionar, caminar y disfrutar de ellas. Para mí fue una experiencia inolvidable.
 



 
 

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