Dicen por ahí que recordar es
vivir, yo digo que esto es cierto, cada
vez que llega a mi memoria esos buenos
recuerdos de los que no quieres que se esfumen, que quieres quedarte paralizado
en el tiempo, en donde puedas volver a sentir aquellas emociones y sensaciones
que nos hacen sentir de nuevo vivos. Tengo un recuerdo muy especial que nunca
podré borrar de mi mente; era mi cumpleaños, un día como cualquier otro, pero
yo me sentía muy especial, fueron pasando las horas en el día, la misma rutina
de siempre, pero con una diferencia mi padre no estaba conmigo, espere y espere
hasta muy tarde, ya de noche y todavía en espera pensé que no iba a llegar
nunca, hasta que de pronto escuche el motor de su carro y salí a su encuentro;
corriendo pude ver que se acercaba a la casa y cuando me vio soltó lo que tenía
entre las manos mientras yo me subía en sus brazos, fue un momento único entre él
y yo, un momento que nunca olvidaré, pero tampoco olvidaré una vez que estaba
en el techo de mi casa viendo las estrellas, entre la soledad y el canto de los
arboles en aquella noche cálida, estaba feliz, parecía que el tiempo no se movía
, nunca imaginé que varios años más tarde estaría en un lugar donde casi no hay
tranquilidad y mucho menos salen las estrellas. Me siento tan bien cuando puedo
reencontrarme con la naturaleza, mirar al cielo y pensar en lo hermoso que es
Dios, en lo bueno que es con todos nosotros. Hay recuerdos que me lo invento,
muchos de los cuales pueden ser mezclado con otros recuerdos que a veces ni
estoy segura de que en verdad lo viví, a veces pienso que me lo soñé. Soy
feliz, mis recuerdos son solo parte de mi pasado los utilizo para aprender de
aquellos errores que cometí, trato de vivir al máximo, claro está sin excederme, me encanta apreciar la hermosa
naturaleza, aquellas imágenes que siempre quisiera recordar, imágenes dulces
que pocos aprecian como el movimiento de las hojas en los árboles, el color de
las flores, entre otros detalles que
otros dejan de percibir. Es tan relajante poder meditar en medio de lo simple
de la vida, nos llena de una paz y felicidad en nuestro interior que se nos
hace difícil describir.
El mes de MAYO ha sido uno de los mejores meses de este año, la verdad es que estuvo cargado de muchas cosas buenas y muy positivas y agradezco a Dios eternamente por haberme permitido vivir todo esto. Mi hija Luna cumplió su PRIMER año el día 10 y estoy muy feliz de vivir todo este momento tan hermoso con ella, le hice un video especial en mi canal de YOUTUBE VER VIDEO AQUÍ , estoy muy orgullosa de cómo va a prendiendo y como se va desarrollando, aún no lo creo que el tiempo ha pasado tan rápido. Yuya mi perrita de 8 años por fin está conmigo, somos INSEPARABLES, ni yo puedo vivir sin ella, ni ella puede vivir sin mí, y AL FIN está conmigo y eso me hace muy FELIZ. Este mes estuvo lleno de muchas lecturas interesantes, AQUÍ te dejo el WRAP UP DEL MES, que es en dónde hablo de todas las lecturas que tuve en el mes.

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